Esta1 semana la comunidad LG, y tal vez la B y la T, celebran dos victorias indiscutibles; el noveno circuito, acaba de abrir el paso para que la administración del Presidente Obama elimine el famoso “Don’t ask, don’t tell”. También, el matrimonio LG llega a Nueva York. Claro quedan 44 estados donde el matrimonio no es legal, algunos con enmiendas constitucionales que describen el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer. Desafortunadamente, se continuarán gastando muchísimos recursos humanos, políticos y económicos en la cuestión del matrimonio.
Para mí hay asuntos más importantes, pienso que tenemos que recuperar, especialmente con las comunidades “aliadas” la conversación sobre sexo, esa actividad que nos gusta hacer con gente que tiene los mismos organos sexuales que nosotros. Porque aceptémoslo, esa incomodidad que tiene a tanta gente indecisa y que es amenazante aun para muchos de los que estamos adentro es el “sexo”. ¿Cómo hablamos de sexo sin sentirnos culpables, o suci@s, o terrenales? ¿Quién decidió claudicar en el asunto que fue precisamente columna del movimiento iniciado en Stonewall, la liberación sexual? De hecho las consignas que ultimamente oigo en la parada de Puerto Rico, están muy sanitadas y de-sexualizadas, la gran mayoría reivindicando “celebremos nuestras familias”, “nuestr@s niñ@s”, “nuestr@s iglesias”, “familias “straight” apoyando familias gay”. En silencio dejamos la liberación sexual y lo lúdico. No se nos ataca porque tenemos familias, o niños o religión, ésos son todos “collateral damage”, se nos ataca por cómo y con quién tenemos sexo. Eso es lo que nos define, nos guste o no y eso es de lo que tenemos que continuar hablando, dialogando, nuestras relaciones sexuales son tan legítimas como las de cualquiera otro. Volvamos a lo básico.
Y digo que debemos volver a lo básico, porque ese asunto no se ha resuelto a satisfacción de nadie. Hablemos de sexo entre mujeres, ese sexo que hace irrelevante al hombre y a su pene en una cama. Ese sexo en que dos o más mujeres se entregan una a la otra para darse placer, con dedos, lenguas y próstesis de silicón, de cristal, de plástico y hasta de madera (como las cruces.) Donde los orificios son mayoría imperante y dominante y que todavía incomoda a algunos y algunas, y todavía causa resentimiento. Como también causa resentimiento e incomodidad el sexo entre hombres, ese sexo objeto de incontables chistes y descripciones despectivas: espadear, irse a las cambiás, sacando fango. Ese sexo que no importa el sinnúmero de posiciones y cuán acrobáticas algunas de ellas, siempre reduciremos a una sola cosa: Sodomía. Esa sodomía que nunca se domina, nunca se aprende, nunca se enseña, sólo se “practica2.”
¿Por qué, se preguntará el lector o lectora, mi insistencia en hablar de sexo? ¿No queda mejor eso de “nuestras familias”; “nuestros niños” “Discrimen por la persona que se ama” Pues precisamente porque ésos son eufemismos, espejos que nos distraen de la verdadera razón por la que muchos y muchas, aun entre nuestr@s aliad@s[efn/note] aliad@s es la A en LGBTQIA[/efn_note] nos consideran gente de segunda clase. El sexo entre parejas del mismo sexo todavía se ve, siente y huele mal. Recientemente tuve una larga discusión con un “aliado.” Una discusión que ya puedo tener con los ojos cerrados, de hecho, mientras el aliado trataba de hacer argumentos “sólidos”, consistentes y coherentes, yo simplemente iba por inercia, anticipando y contestando cada una de sus lógicas. El argumentó comenzó así:
Aliado: Yo apoyo la comunidad gay, pero esa parada, uuff, hace más daño que bien.
Yoryie: Qué bien, ¿por qué la parada hace daño?”
Aliado: Pues tanta promiscuidad, tanta payasería,¿por qué se visten así?
Yoryie: La Parada es una celebración, no es una protesta, además ¿Qué tiene de malo que la gente vista de acuerdo al género con que se identifican? ¿O con vestuarios carnavalescos?
Aliado: Bueno es un consejo, una estrategia que deben seguir, ¡sobre todo si quieren el matrimonio!
Yoryie: Oye, pero ¿por qué una cosa tiene que ver con otra, explícame?
Aliado: Pues el matrimonio es una cosa seria, ¿cómo se va a obtener, exhibiendo tanta promiscuidad?
Yoryie: Cógelo suave, aquí hay varias cosas juntas. ¿Cómo tú sabes que la gente que ves, en la Parada, por 10 segundos o menos, son promiscuas? ¿Conoces la definición de ser promiscuo? Hay que tener sexo con más personas que tú. Es imposible que conozcas el historial sexual de cada una de las personas que ves en la Marcha con una mirada. Además, ¿hay alguna condición para los heterosexuales casarse de que renuncien a la promiscuidad durante su soltería?
Aliado: Como dije, yo les apoyo, esto es un consejo para que tengan buena estrategia.
Yoryie: Gracias por el apoyo, todavía no me has contestado lo de la promiscuidad.
Aliado: Eso salta a la vista, son promiscuos, ¡yo he visto la Parada! Es un gran error.
Yoryie: Mira bróder, yo he visto mucho más personaje carnavalesco y de hecho hasta actos sexuales heterosexuales en tanto el Carnaval de Río de Janeiro cómo en Mardi Gras en New Orleans, y nunca he escuchado a nadie decir que el derecho al matrimonio heterosexual está en riesgo debido a esos carnavales. En Puerto Rico aunque se critica constantemente la conducta de Maripily, nunca nadie ha amenazado ni advertido que su conducta afecta a los heterosexuales y su derechos civiles. Aquí hay una doble vara.
Aliado: Eso no es verdad, ustedes son más promiscuos que los heterosexuales, todos los estudios siempre lo dicen.
Yoryie: OK, cítame los estudios. Pero te advierto que nunca he leído que la promiscuidad o ausencia de la misma sea una consideración para reconocer o no derechos civiles.
Yoryie: (pasa un día) Estoy esperando los estudios
Yoryie: (otro día) Sigo esperando.
Yoryie: (otro día) ??????
Aliado: A mí tú no me puedes ajorar, los produzco cuando me dé la gana, yo sé que los leí.
Yoryie: Mira bróder, yo también busqué, pa’ ayudarte, y no encontré ninguno en ninguno de los sitios con credibilidad científica que busqué. Y aunque no creo en el concepto “promiscuidad” los que lo estudian dicen que los heterosexuales son tan o más promiscuos que los homosexuales.
Y ése es más o menos el patrón de discusiones con muchos y muchas aliad@s, quienes nos apoyan desde arriba, desde una imaginaria plataforma moral más alta que la nuestra y que aún les molesta el asunto del “sexo” y les molesta porque lo consideran inferior o pecaminoso, o sucio; sodomía. ¿Quién no ha escuchado a algún amigo o amiga decirnos, “yo no tengo problema con ustedes siempre y cuando me respeten”. Si tengo prisa contesto, “pues entonces tenemos la misma condición”. Pero si no tengo prisa, me detengo y le sugiero, vamos a definir qué quieres decir por respeto…
les garantizo la conversación de arriba se repetirá casi adverbatim.

Footnotes
- En el título parafraseo la famosa frase “It’s the economy stupid” acuñada por James Carville, estratega de Bill Clinton en su campaña exitosa de 1992 donde le recriminaba a George Bush, que el asunto principal a discutirse para el pueblo estadounidense no era la política pública extranjera ni la Guerra Fría, sino la economía.
- Después de 10 veces ya no es “practicar”
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