Este artículo nos presenta la opinión de que La Comay evolucionó. Yo pienso que fueron varias las evoluciones. Evolucionó un canal de televisión que relajó y degrado sus estándares de integridad y buen gusto además de olvidar el respeto por su público degradando así la oferta al público. También evolucionó el público, que favoreció el nuevo formato con su apoyo. Evolucionaron también los auspiciadores que pagaron por anunciar sus productos en un espacio que siempre, desde sus principios fue tóxico. Tal vez los historiadores puedan dar marcha atrás y dar cuenta de que otras instituciones sociales comenzaron a deteriorarse en los años que surge (entonces era La condesa.) Es irónico que esta opinión que leemos en 80Grados sea publicada originalmente en El Vocero, otra institución que contribuye grotescamente al deterioro de lo que se conocía entonces como prensa escrita y lo que entonces conocíamos como periodismo respetable.
Aquí voy a reaccionar punto por punto a las razones que se presentan para que consideremos si Kobbo Santarrosa y su espectáculo con La Comay pudieran ser Prensa. Lo hago, sin formación alguna en el periodismo, sin experiencia alguna en el periodismo investigativo (moribundo en PR.). Lo hago como ciudadano que ha sido agredido por el programa de Kobbo Santarrosa constantemente. Como ciudadano preocupado por la legitimación de la chabacanería en los medios. Preocupado por los conceptos, prejuicios y mitos que se avalan como ciertos y aceptables en ese programa precisamente bajo la excusa de que se está “informando y/o investigando” como ciudadano que aspira a que en Puerto Rico sobreviva una prensa que podemos respetar y en la que podemos confiar.
Aquí mi reacción a cada uno de los puntos expuestos como razones para catalogar la chabacanería de La Comay como prensa.
1. Que llega a la masa – A la masa también llega Maripili y McDonalds, y eso no los convierte en Prensa. En el caso de las televisoras, a la masa llega lo que a los gerentes les da la gana que le llegue a la masa. Eso no lo hace prensa, simplemente lo hace un favorecido o protegido de las televisoras.
2. Ha evolucionado – Si ha evolucionado, en su “delivery” del chisme, la insinuación, su sexismo, su xenofobia, todo eso es ahora mas sofisticado, pero sigue presente y sigue dominando taqnto el “delivery, cómo el ángulo o mirada que se privilegia al “informar” sobre los asuntos.
Esa movida hacia una mayor profundidad, coincide con un cambio en la prensa tradicional hacia entretener con temas como sexo y chismes en lugar de investigar. El que la prensa tradicional haya dejado de hacer su trabajo no tiene ninguna consecuencia lógica en que entonces Kobbo lo esté haciendo. Yo diría que en ese caso hay muchísimos blogueros, serios y comprometidos que están llenando esos espacios. Kobbo simplemente banaliza (muchas veces cambiando el enfoque original) aprovechando esa deserción de la prensa tradicional.
3. Ocupó un espacio – No ocupa un espacio nuevo, simplemente amplió, aprovechó y degradó la incursión del entretenimiento en lo que se supone debía ser presentación de noticias con chabacanería. Si un periodista se levanta de su silla y la abandona, y un payaso se sienta en esa silla, eso no lo hace reportero investigativo.
4. Va a lo básico y busca dónde está la noticia Tal vez, entonces, identifica lo que pudiera ser un chisme y lo explota, muchas veces metiéndose en la vida personal de la gente y que no debería ser de interés de nadie. Cuando en efecto hay algo de interés público, se mete y divierte el ángulo de interés por uno de chisme personal. Esto ni siquiera toma en cuenta que ya los espacios de noticia han sustituído, por ejemplo, valor educativo, o valor político por valor de entretenimiento, por lo tanto si se han relajado de tal manera los estándares para identificar noticias, hacia lo que hace Kobbo, entonces parece lógico que el aparezca como que se está haciendo un buen trabajo. La pregunta es si queremos entonces legitimar ese proceso como labor de prensa.
5. Tiene sus informantes – ¿y? ¿Cual es el punto? La policía también tiene informantes y eso no los hace periodistas.
6. Verifica la información – Si, verifica lo que dice, por fín! Debió hacerlo siempre. …de nuevo..¿y?
7. Tiene periodistas y personal profesional – El mercado de empleo SUCKS, hasta McDonalds, Walmart o Burger King pueden jactarse de que tienen profesionales en su nómina. El punto no debe ser a quien contrata, el punto debería ser, que es lo que se les ordena hacer a esos profesionales contratados.
8. La mueve el rating – *suspiro* Eso es como decir que el concurso de Miss Universo es un ejemplo de feminismo porque lo ve mucha gente y se “mueve” a darle al público lo que quieren ver. Se le puede dar una hora completa a una noticia explotando dolor público, banalizando, desapareciendo todo ángulo político y sustituyéndolo por “La Comay impersonates Perry Mason” y sigue siendo eso, un espectáculo. El que haga preguntas que la gente quiera oír no lo hace periodista, lo hace un buen entertainer, uno complaciente con su público. Nada mas.
9. No tiene miedo – Por que tiene poder, y lo sabe usar muy bien. Tampoco tenían miedo Pinochet, Duvalier ni lo tiene Rupert Murdoch, ni gente dueños de un espacio televisivo con los ratings que el tiene, el que no tengan miedo no quiere decir (bajo ninguna lógica) que lo que no tengan miedo de decir, tenga valor periodístico alguno. No hay relación alguna entre el poder y la integridad. Es precisamente ese poder y ratings que tiene Kobbo, el que usa para supurar homofobia, misoginia y clasismo en sus presentaciones. Abusó y abusa de el “poder de los ratings.” ¿Y ahora eso en vez de desacreditarlo lo cualifica para ser “periodista”?!?!
10. Informa y entretiene – Informar tiene definiciones amplias, bajo este criterio tan vago, cualquier payaso o payasa puede ser periodista. Además, el entretener no es función de la noticia, es lo que los gerentes de televisión han hecho de sus “noticiarios”. Ciertamente no es el criterio de los Pulitzer, ni el de periodistas que develaron el escandalo de Watergate, que cubren las zonas de guerra, que cubren el fraude de Wall Street, que persistieron descubriendo los asesinatos de Maravilla y las muertes de personas desamparadas en custodia de la Policía de PR.
Basicamente lo que esta pieza propone es aprovechar que se han degradado los parámetros de periodísmo en PR, se han combinado con entretenimiento, con infomerciales y otros formatos ajenos y perjudiciales a la integridad del periodismo y por lo tanto en estos nuevos parametros degradados y corruptos, proponer que en este nuevo “mercado” legitimemos a Kobbo Santarrosa como periodista investigativo. Esto claramente beneficia y legitima a Kobbo y perjudicaría irrevocablemente a la prensa profesional de Puerto Rico.
Pieza a la que reacciono:
“La Comay”: un reto al periodismo
(ESTA NOTA FUE EDITADA Y ALGUNOS PLANTEAMIENTOS AMPLIADOS Y/O RECONSIDERADOS PARA 80GRADOS)
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